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Jóvenes narciso, un mal institucional



Por Leonardo Acosta

En estos días se puede claramente divisar un panorama algo contaminado, plagado de oportunistas, de amor a un candidato, amor a las entradas y amor a uno mismo.

¿Tal vez hay alguna parte de la juventud riverplatense que está sufriendo el síndrome “narciso”?

Es posible que haya gente que: ¿Ame más a las entradas que a River? ¿Ame más apoyar a un candidato que a River? ¿Ame más el poder que el bienestar institucional? Y entonces surge la duda ¿Ellos son hinchas de River? ¿Son hinchas aquellos que compran entradas de reventa? ¿Son hinchas los que apoyan a la barra? ¿Son hinchas los personajes que actúan por sus intereses? ¿Son hinchas los que no exigen? ¿Son hinchas los que ven a la corrupción dirigencial como algo normal? ¿Son hinchas los que defienden más a su propia agrupación que a River?

Y si, son hinchas. Hinchas cegados, corrompidos y desviados del objetivo que es permitir que River vuelva a ser quien fue. Creen que amar a River es seguirlo a todos lados por cualquier costo, es comprarse gorritos de Los Borrachos del Tablón, es cantar cuando entra la barra, es conseguir entradas de favor….
¡Pero… tranquilos! Aún hay tiempo de cambiar, hay otro mundo por conocer y hay una revolución por llevar acabo de la mano de todos los riverplatenses. Yo en algún momento tuve algo de esa esencia del hincha que “cree amar a River” pero un buen día de este año abrí los ojos y dije ¿Qué apoyas? ¿A quién le sos funcional? ¿Realmente amas a River? ¿O me estoy amando a mí mismo? ¿Estoy ayudando a River en algo? ¿O solo lo utilizo los fines de semana?

Esto es fácil, ir a la cancha los fines de semana a toda costa, apoyando, consumiendo a la barra y votando cualquier cosa cada 4 años es como tener una novia y utilizarla los fines de semana para el placer propio y para colmo meterle los cuernos al mismo tiempo.

Todo este proceso me llevo una reflexión interna me llevo a buscar mi lugar en el mundo millonario, a buscar un lugar desde el cual ayudar a mi querida institución…. Para lograr encontrar ese lugar lo primero que hice fue investigar a cada uno de los protagonistas que estuvieron involucrados la debacle económica de River y aquellos que también dieron cátedra de gestión. A partir de ahí comenze a buscar mi rumbo, teniendo como pilares la memoria y la renovación dirigencial. ¿Por qué elegí a la memoria? Porque un club sin memoria es un club sin futuro y sin rumbo; esto mismo lleva a la obligada renovación dirigencial que debía estar integrada por gente que no tuvo nada que ver con los viejos actores políticos causantes de todas nuestras desgracias.

Por eso desde este humilde espacio los invito a que participen, se informen y por sobre todas las cosas sean soldados de River y no de ningún político o interés de turno.

En diciembre se viene la revolución. La revolución depende de vos. La revolución sos vos.


¡UN ABRAZO RIVERPLATENSE!

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